Este cuento está orientado para niños con una edad entre
12 y 13 años.
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Los elementos que he mantenido de la versión del
cuento de los hermanos Grimm, aportada por la profesora, hacia la adaptación
que he realizado del mismo han sido los siguientes:
-Título.
-La hija es la protagonista, quien nace en el seno de una
familia monarca y ha de emprender una huída.
- El abrigo realizado con toda clase de pieles, la cadena con
la medalla de la virgen y el anillo de bodas.
-La idea de huir para no volver jamás.
-La maduración de la princesa como ser autónomo, valiente e
independiente en su viaje.
-La llegada a un reino diferente para trabajar como
sirvienta, conocer a un príncipe y que ambos se enamoren y contraigan
matrimonio.
-L idea de un final feliz.
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Cambios:
-El recrear la historia en un ambiente marítimo.
-Cambiar el motivo de la huida. En lugar de que la princesa
huya a causa de sentirse acosada por su padre, en mi versión el motivo es una
guerra.
El aprendizaje de la princesa de navegar y pescar en lugar
de cazar y esconderse.
-El lugar del reino se recrea en islas en lugar de en un
continente.
-Entre los regalos de la madre se encuentra una brújula en
lugar de una rueca de hilar.
-No hay regalos de novia ni de pedida.
-El momento en el que la princesa tomo contacto de nuevo con
otras personsa se produce a causa de un naufragio en lugar de una cacería.
Aparte de los aspectos cambiados por el entorno también hay
otros como:
Creo que la mejor edad o la más oportuna para esta versión
del cuento son los 10 u 11 años ya que
se hablan de temas como la muerte o la guerra antes no debemos hablar a los
niños de violencia.
No es hasta esta etapa evolutiva cuando obtienen la
conciencia de su propia mortalidad, hacen uso del pensamiento abstracto y son
capaces de reflexionar y posicionar su punto de vista frente a determinados
hechos.
También por el tipo
de vocabulario, ya que utilizo algunas palabras complicadas para edades
menores, aunque eso sí, las frases no
son cortas y no se realizan largas descripciones.
CUENTO DE TODA CLASE
DE PIELES

Una vez, hace mucho tiempo, en un lejano país formado por un
pequeño archipiélago, habitaban los reyes del mismo en su castillo.
El rey era el más fuerte y noble de los hombres. La reina,
la más bella e inteligente de las mujeres y juntos formaban una pareja
excepcional, que velaba por la seguridad y bienestar de los habitantes de este
hermoso lugar.
El reino era tan hermoso como deseado. Por ello no estaba
exento de tener que protegerse alguna que otra vez de personas que codiciaban
aquellas tierras, recorriendo largas distancias a través del mar para perturbar
su paz y tratar de tomar el control y apropiarse del territorio. Defenderse de
estas situaciones, no era tarea fácil, aunque este reino poseía la mejor flota
en miles de millas de distancia y continuamente, lograba salir airoso de sus
batallas.
El rey y la reina disfrutaban de una época tranquila en el
palacio y sus alrededores, se había corrido la voz de que eran tan fuertes y
buenos estrategas en sus maniobras marítimas que hacía mucho tiempo ya que
nadie se atrevía a molestarles.
Por aquellos tiempos los reyes comenzaron a pensar en la
importancia de tener un hijo, aún eran bastante jóvenes, pero debían aprovechar
la paz del momento y considerarla como una ocasión para tener un hijo y a ser
posible, que este fuese varón para dejar un descendiente de su corona, alguien
de su propia sangre a quien ceder el trono.
Tras el paso de tres lunas llenas el vientre de la princesa
comenzó a crecer y pronto vino al mundo una preciosa niña. Los reyes, orgullosos
de su fuerte y sana hija se sentían muy dichosos, aunque ambos sabían que
necesitaban tener un hijo varón para abdicar su corona en él.
En un primer momento no les importó, estaban tan felices de
haber traído una niña sana y salva al mundo, que pensaron que con un poco de
suerte su próximo hijo sería varón. El tiempo transcurrió tan pacífico como
veloz, la infancia de la princesa se vio marcada por la cultura marítima de su
pueblo, la costa escarpada y fría, días a bordo del barco de su padre
acompañándole en sus viajes por las diferentes islas del país, creció con una
gran pasión por la astrología y la navegación. A los diez años adquirió un
regalo de su padre, era un pequeño bote con el cual la pequeña princesa
aprendió a desarrollar alguna habilidades de navegación y realizar sus primeras
maniobras.
Habían pasado ya doce años desde el nacimiento de la
princesa y los reyes aún no habían traído al mundo un nuevo hijo, sabían que
este hecho no debía alargarse mucho más, los consejeros del rey comenzaban a
presionar a este para que no se olvidase de tan importante tarea.
De una forma inesperada, la paz que durante un tiempo había
caracterizado la forma de vida del reino se vio irrumpida por una terrible
imagen. Se observaba en el horizonte una densa franja de navíos imposibles de
contar que se acercaban hacia sus costas a gran velocidad.
El sonido que emitido por los cuernos como símbolo de alarma
sonó por todo el país, no había tiempo que perder, había que posicionarse lo
antes posible para combatir contra las tropas que se avecinaban. Todos los soldados
del reino corrían hacia sus puestos, de forma desesperada ya que apenas tenían
tres horas antes de que la batalla tuviese lugar.
El Rey, se apresuró a idear la estrategia que debían seguir
y l reina corrió a reunirse con su hija para explicarle la gravedad del asunto.
Y le dijo así: “hija mía debes huir, la magnitud de esta batalla nos ha
desbordado por completo, yo he de quedarme junto a tu padre perro tú no estás
segura aquí, debes marcharte, eres demasiado joven para la guerra y tu
presencia aquí resulta tan eficaz como insegura. Atravesarás las montañas he
iras al otro lado de la isla, allí encontraras un puerto de la guardia real con
un pequeño barco, ya tienes alunas nociones de cómo navegar, haz lo que sabes
pero no vuelvas aquí hasta que todo haya pasado y en tu marcha, no mires
atrás”.
La princesa estaba asustada, no supo que decir, simplemente
asintió. Pero antes de marchar su madre le dio tres objetos que cuidarían de
ella, el primero era un anillo de bodas que perteneció a su abuela, su madre
dijo que le traería amor, el segundo era una cadena con una medalla de la
virgen, su madre aseguro que esta la protegería de los peligros. El tercero era
una brújula que le serviría para orientarse en cualquier lugar. El cuarto y
último de los regalos era un precioso abrigo fabricado con toda clase de pieles
de animales, un regalo muy especial que la madre guardaba para su hija cuando
esta fuese algo mayor, este le serviría para mantenerse caliente incluso en los
días más fríos, incluso en las noches más gélidas.

Tan solo tenía doce años, nunca había navegado sola, pero sabía que lo único que debía hacer por el momento, era alejarse del que siempre había sido su hogar. En su marcha pudo observar las costas de otras islas del reino, vio que también estaban en guerra, todo ardía de tal forma que el simple olor daba pánico. También llego a ver las orillas de la isla que había sido su hogar, todo estaba arrasado, calcinado. Era algo aterrador, el miedo se apoderó de la princesa y en su interior todo lo que podía oír rea la voz de su madre diciéndole… ¡aléjate hija mía y mantente a salvo!
Navegó durante día y noche sin descanso y comenzaron a pasar
las semanas los meses. La princesa comenzó a vivir como una nómada de los
mares, vagaba de un lugar a otro.
Comenzó de esta forma
la existencia de la princesa a basarse en la supervivencia, tuvo que aprender a
pescar, a sortear siempre que fuese posible las tormentas y a vivir en soledad,
tan sólo con la compañía del mar y las estrellas. De esta forma pasaron unos
cuantos años y la princesa se había acostumbrado ya a esta nueva forma de vida
pero jamás se había apartado ni un solo momento de su cuerpo, ni el anillo, ni
la cadena ni el abrigo hecho con toda clase de pieles. Tras las últimas
imágenes que obtuvo de su hogar había dado por hecho la muerte de sus padres
así como la idea de que su hogar había quedado arrasado y era ahora gobernado
por tiranos. De su mente había quedado completamente fuera la idea de volver.
Continuaba pasando el tiempo hasta que un día una terrible
tempestad se desato en la mar…
La princesa a toda prisa recogió las velas cerró las puertas
y se dispuso a soportar los golpes de mar. Aquella era su rutina de seguridad,
y hasta ahora le había dado resultado. Pero esta vez la mar, estaba más enfurecida
que dé costumbre, y el barco que por el paso del tiempo ya precisaba de algunos
arreglillos, una gigantesca ola golpeo él barco y una cosa llevo a la otra. El
barco se rompió se rompió en pedazos, la princesa cayó al agua aunque consiguió
agarrarse a uno de los grandes pedazos de madera que se desprendieron del
barco, y de esta manera se mantuvo flotando a la deriva durante vario días, hasta
que desmayada en un estado muy debilitado, logró llegar manteniéndose sobre el
trozo de madera que flotaba a una playa.
Cuando se despertó se encontraba en un lugar completamente
desconocido para ella, rodeada de personas a las que jamás había visto y que
por alguna razón, no paraban de sonreír y de dirigir miradas de afecto hacia
ella. El lugar poseía encanto y agrado.
Pensaba la princesa;
“Que suerte la mía por seguir viva y además encontrarme en un lugar como
este”. Aún no había pronunciado una sola palabra desde su llegada a aquel lugar
por alguna razón tenía miedo de que descubriesen quien era ella en realidad.
Entonces un joven de aspecto fuerte y bondadoso, se presento ante ella y le
dijo: “Hola soy el príncipe de estas tierras te encontramos en la playa
desmayada, es un milagro que aún sigas viva. En primer lugar creo que deberías
descansar, pero dinos tu nombre y de dónde vienes y cuando hayas descansado lo
suficiente, te devolveremos sana y salva a tu hogar”.
A la princesa le espantaba la idea de ser devuelta a ninguna
parte el único lugar donde quería volver era a el mar, con su barco, pero este
no existía ya. Por lo que la princesa ante tal oferta, tuvo la idea de
responder. : “Me llamo Todaclasedepieles
y pertenezco al mar, dejadme que arregle mi barco y cuando esté listo me
marcharé y no os molestaré más”. El príncipe respondió; “De tu barco no ha
quedado ni rastro, apareciste aquí flotando en un único trozo de madera, todo
lo que puedo ofrecerte es un trabajo como ayudante junto al servicio de palacio
y sin ningún problema, podrás quedarte entre nosotros”. Entonces Todaclasedepieles acepto la propuesta.
Ahora
Todaclasedepieles pasaba sus días realizando tareas de limpieza y ayudando
en la cocina de palacio, poco a poco se encontraba cada vez más y más cómoda
con esta nueva vida, que aunque la privaba de la libertad que el mar le ofreció
en sus días de marinera, le aportaba mayor confort y una vida más segura.
Mientras tanto Todaclasedepieles
que ya se había convertido en toda una señorita no apartaba ojo del príncipe, ya que por su bondad,
gentileza y aspecto, este había despertado el interés en ella. Pero Todaclasedepieles aunque era astuta se
veía a sí misma como una simple chica del servicio de palacio la cual no sabía
cómo captar la atención del príncipe.
Un día el príncipe anuncio que organizaría un baile a el
cual deberían asistir todas las pretendientes del reino que aspirasen a
contraer matrimonio con él y que duraría dos días. Todaclasedepieles se moría de ganas de asistir a ese baile pero no
podía faltar a su trabajo, debía preparar la cena del príncipe. De modo que comenzó
la fiesta y el príncipe bailó con un gran número de candidatas, hasta quedar
exhausto e insatisfecho, por no quedar prendado por ninguna de las candidatas
dio la fiesta por concluida y se retiro a su habitación para cenar.
Todaclasedepieles,
que había estado en la cocina preparando la cena dejó caer la cadena de lla
virgen que su madre le había dado en la sopa. Entonces dijo el cocinero ya es
hora de que le subas la cena a el príncipe, espera hambriento en su habitación. Todaclasedepieles asintió y subió con
la cena del príncipe a su habitación, se la entrego y cuando se disponía a
retirarse el príncipe le dijo espera un poco, no te vayas aún, y mientras el
príncipe cenaba comenzaron a chalar. En principio fue una charla distendida, el
príncipe tras su decepción necesitaba simplemente distraerse un poco. Pero de
esta forma comenzó a ver también la personalidad fuerte y valiente que
caracterizaba a Todaclasedepieles y
de alguna forma este comenzó a despertar su interés por ella. Tanto hablar y
tomar la sopa que el príncipe tenía como cena que esta se terminó y entonces,
este encontró la cadena de la virgen que Todaclasedepieles
había dejado para él. Entonces extrañado pregunto ¿Has dejado tu esto aquí? Todaclasedepieles muerta de vergüenza y
mirando al suelo negó con la cabeza. Concuida la cena y la charla esta se
retiró a sus aposentos y dejó descansar al príncipe.
Al día siguiente la fiesta se reanudó y comenzaron a llegar
más y más jovencitas de todas partes con el objetivo de ser la elegida por el
príncipe. De nuevo el príncipe bailó y bailó con un gran número de hermosas
pretendientes pero ninguna lograba conquistar su corazón. Mientras tanto Todaclasedepieles preparaba una vez más
la cena en la cocina para el príncipe mientras pensaba… a ver cómo me lo monto
para llegar al corazoncito de este príncipe que tanto me gusta. Ella, muy
astuta sabía que no podía asistir al baile sin una indumentaria apropiada y
además debía preparar de nuevo su cena. Entonces consideró que si dejaba caer
ahora el anillo de bodas de su madre quizás este si se diese cuenta del amor
que Todaclasedepieles sentía por él.
De nuevo comenzó la fiesta y el príncipe no dejaba de bailar
y conocer a muchachitas que no le despertaban el más mínimo interés, de este
modo su frustración en el baile se incrementaba cada vez más. Terminó la fiesta
y este algo decepcionado se retiró a cenar y descansar a sus aposentos. Poco
más tarde apareció de nuevo con la cena Todaclasedepieles.
Ella le acerco la bandeja que contenía la cena y de nuevo el
le dijo, espera un poco, no te vayas tan rápido, necesito compañía, necesito
hablar, no sé si nadie me entiende en este mundo o soy yo quien no entiende a
nadie.
Por lo que Todaclasedepieles
accedió a hablar con él y de este modo cada vez intimaban más y conectaban
mejor mutuamente. Esta vez la charla duró mucho más que la anterior y el
príncipe tomaba su cena muy despacito de forma que esta se alargó bastante.
El príncipe iba comiendo y diciéndole a Todaclasedepieles
:”Ninguna de las chicas con las que he bailado esta noche ha despertado
sentimiento alguno en mí y tú que los despiertas todos, no estabas en el baile”.
De pronto el príncipe encontró algo en su cuenco de la sopa… ¡Que es esto! ¿Has
puesto tu esto aquí? Todaclasedepieles se encontraba enmudecida, incapaz de
articular palabra, asintió con un gesto de su cabeza.
El príncipe añadió yo te diré lo que es, es el compañero de
este otro y son nuestros anillos de boda. No me importa de dónde vengas, que
seas pobre, rica, princesa o sirvienta. Eres la mejor persona que he conocido
jamás y si aceptas, quiero pasar el resto de mi vida junto a ti. A lo que Todaclasedepieles respondió, acepto.
Tras este suceso, los príncipes anunciaron su boda, Todaclasedepieles le contó toda la
verdad al príncipe y el juró protegerla para siempre.
Juntos y felices vivieron y comieron perdices para siempre.
FIN
Mucho mejor, pero deberías releer lo que has escrito porque se te han colado erratas que desdicen la redacción.
ResponderEliminarLo que me chirría es que encabezas la actividad con una edad que no corresponde a Primaria (12-13 es 1º de ESO) y luego hablas de 10 - 11 años. Me quedo con la segunda.
Lo de no hablar a los niños de la guerra o de la muerte es un error. la muerte es algo doloroso pero natural y hay que tratarla con la naturalidad que merece desde la Educación Infantil. Es un tema que preocupa a los niños porque están en contacto con ella (mueren mascotas, abuelos, incluso padres, hermanos y amigos... además de todo lo que se ve en la tele. La violencia... no es un buen tema para el aula, pero la guerra saldrá en cuanto comiencen a conocer la historia de la humanidad eso, según la LOMCE, es en Primaria. Además saben que existen guerras y también quieren saber en qué consiste. Creo que tu planteamiento es equivocado en este sentido.
Si modificas lo que te digo para la tercera entrega, tu actividad será perfecta.